Pavimentos decorativos y hormigón impreso
Una materia prima muy antigua pero moderna.

El hormigón, es el material resultante de la mezcla de cemento (u otro conglomerante) con áridos (piedra, grava, gravilla y arena) y agua.
El cemento, mezclado con agua, se convierte en una pasta moldeable con propiedades adherentes, que en pocas horas fragua y se endurece tornándose en un material de consistencia pétrea. Además, para poder modificar algunas de sus características o comportamiento, se pueden añadir aditivos y adiciones, existiendo una gran variedad de ellos: colorantes, aceleradores, retardadores de fraguado, fluidificantes, impermeabilizantes, fibras...
Es entonces cuando trabajando sobre el cemento mezclado con el agua buscamos transformar una masa de homión en una obra de arte o lo que denominan el hormigón impreso o el hormigón estampado.

El hormigón impreso lleva en el mercado mas de 30 años, pero es hoy cuando está más de moda gracias a una larga gama de colores y texturas, que permiten hacer pavimentos decorativos resistentes, vistosos y duraderos.
El hormigón impreso es impermeable. Es por eso que soporta el ataque de ácidos y manchas de grasa y aceite, además puede utilizarse en zonas muy transitadas.
Todos estos factores, sumándoles un mantenimiento mínimo, casi nulo, hacen del hormigón impreso o estampado un deseo en nuestros jardines, dejando de lado los pavimentos tradicionales.

